Un regreso cargado de nostalgia, emociones familiares y clásicos que siguen vivos
Starlite Occident 2025 vivió anoche uno de sus reencuentros más esperados con Al Bano y Romina Power, una pareja que marcó a varias generaciones con canciones inmortales y que volvió a Marbella para ofrecer un viaje por la memoria y la emoción. El Auditorio, lleno hasta la última butaca, se convirtió en un escenario de recuerdos compartidos, donde cada tema era un pedazo de historia.




Desde el inicio, la potente voz de Al Bano y la delicadeza de Romina Power se entrelazaron en una complicidad que emocionó al público. Himnos como “Felicità”, “Sharazan”, “Ci sarà” o “Libertà” fueron recibidos con entusiasmo, coreados por una cantera que revivió los años dorados de la pareja italiana. Entre canción y canción, ambos compartieron anécdotas, recuerdos de giras y confesiones que hicieron del concierto una conversación íntima con miles de amigos.
Uno de los momentos más especiales de la velada fue la aparición de Yari Carrisi Power, hijo de ambos, que subió al escenario para cantar junto a sus padres. Su presencia añadió frescura y simbolizó el legado artístico que se transmite de generación en generación, cerrando un círculo vital y musical.
“Starlite Occident es un auténtico paraíso musical. Conozco España mejor que muchos españoles y me siento parte de este país”, aseguraba Al Bano emocionado. Romina añadía: “Es muy bonito volver aquí, lo echaba de menos. Siempre me encantó España, sus playas, su gente, y estar otra vez es un regalo”.
Entre los asistentes estuvieron Antonio Díaz (El Mago Pop), José Ramón de la Morena, Monika Bacardi, Alba Díaz junto a sus hermanos Manuel y Triana, y Virginia Troconis, quienes también disfrutaron del after party posterior al concierto.
La noche avanzó con calma, como una charla íntima en la que el tiempo parecía detenerse. Cuando las luces se apagaron tras dos horas de concierto, la sensación era unánime: hay canciones que atraviesan décadas y siguen encontrando su lugar en el corazón de quienes las escuchan.
Starlite Occident 2025 volvió a demostrar por qué es el festival boutique más importante del mundo, acogiendo noches donde la música se convierte en memoria y celebración compartida.